Piensa en alguien a quien te gustaría entender mejor y elige alguna situación concreta en la que te hubiera gustado poder comunicarte con esa persona de manera más eficaz.
Recuerda esa situación y repasa las ideas que se te pasaron por la cabeza, tus sentimientos en aquel momento, las cosas que dijiste y que te dijeron, tus impresiones, etc.
Ahora vuelve a recordar la misma situación, pero esta vez desde el punto de vista de la otra persona.
Imagínate
que te estás viendo a ti mismo desde los ojos de esa otra personal
Entra
en la piel de esa persona y imagínate sus sentimientos acerca de
esa situación y acerca de ti mismo. ¿Qué pensaba
esa persona¿ ¿Cuál era su punto de vista acerca de
la situación?
¿Qué
hubieras tenido que decirle y de que manera para mejorar la comunicación
entre vosotros?
Toma nota de tus impresiones.