CAPÍTULO 8

PROCEDIMIENTOS DIDÁCTICOS PARA LA ESTIMULACIÓN DE UN  APRENDIZAJE DESARROLLADOR

                              Autores: Dr. José Zilberstein Toruncha.

           Dra. Margarita Silvestre Oramas.

¿ A QUÉ LE DENOMINAMOS PROCEDIMIENTOS DIDÁCTICOS ESTIMULADORES?

Los procedimientos didácticos son complemento de los métodos de enseñanza, constituyen "herramientas" que le permiten al docente orientar y dirigir la actividad del alumno en colectividad, de modo tal que la influencia de los “otros”,  propicie el desarrollo individual, estimulando el pensamiento lógico, el pensamiento teórico y la independencia cognoscitiva, motivándolo a "pensar" en un "clima favorable de aprendizaje".

Existen diferentes procedimientos didácticos que constituyen bases sustanciales del sistema de métodos que utilizan profesores y alumnos, al enseñar y aprender como parte del proceso de enseñanza aprendizaje.

Es imprescindible unificar los esfuerzos de los educadores en torno al uso y creación de aquellos métodos y procedimientos más generales, más productivos, que complementen los diferentes métodos y que de forma coherente integren la acción de las diversas asignaturas que influyen sobre el alumno, en pro de lograr su mayor participación colectiva y consciente, el desarrollo de su pensamiento, de su imaginación, la formación de valores, de su creatividad.

Estamos invitando a los educadores, a que utilicen procedimientos en sus clases que atiendan no únicamente a lo externo del proceso (la organización de la clase o la utilización de medios de enseñanza), sino que profundicen en lo interno, es decir, en aquellos procedimientos que promuevan el análisis, la síntesis, la comparación, la abstracción, la generalización, la inducción, la deducción, la demostración, la búsqueda de las causas y de las consecuencias, la búsqueda de la esencia, entre otros elementos importantes, que conduzcan a un pensamiento cualitativamente superior y que permitan a su vez, no sólo el desarrollo cognoscitivo, sino también el de los sentimientos, actitudes, valores, convicciones, que provoquen la formación de la personalidad de los niños, adolescentes y jóvenes, acorde con la realidad de nuestros pueblos.

A continuación haremos referencia a algunos procedimientos didácticos que han sido experimentados en las condiciones de la escuela cubana actual (Silvestre, 1997) (Zilberstein, 1997) y que pueden  ser utilizados en el marco de una enseñanza que se proponga el desarrollo del alumno:

 

 

 

Este procedimiento implica que el alumno elabore preguntas lo que contribuye a implicarlo en el proceso de enseñanza aprendizaje. a motivarlo y estimular los procesos lógicos de su pensamiento, y su independencia cognoscitiva, además de fortalecer sus modos de expresión.

Es importante que el alumno se planteé preguntas de todo lo que estudia, y que las exprese en forma oral o escrita antes, durante o después del desarrollo de la clase, en su propio estudio independiente o en la vida diaria. Para esto es necesario que:

 

 

 

 

 

 

 

 

La escuela debe preparar al alumno para que sea capaz de elaborar preguntas, en colectivo o individualmente, lo que lo ayuda a que pueda determinar y aplicar la esencia y la lógica de lo estudiado. El interactuar de esta forma con el contenido, facilita su interiorización y su utilización en nuevas situaciones y permite no solo responder a los cuestionamientos del educador, sino a los que surjan en uno mismo o planteé el colectivo de estudiantes.

Este procedimiento estimula, además, la imaginación, provocando que surjan preguntas, muy interesantes, como por ejemplo estas que se hicieron niños de primaria, en una investigación:

s           ¿Qué ocurriría si toda el agua del planeta se evaporara? ¿Podría ocurrir esto?

s           ¿Por qué arde una vela?

s           ¿Y si desaparecieran las plantas de nuestro planeta, qué podría ocurrir?

s           ¿Y si no existiera en la Tierra la fuerza de gravedad, qué ocurriría?

Este procedimiento puede ser utilizado con diferentes formas de organización del proceso docente, en apoyo a diversos métodos, como por ejemplo, al leer un epígrafe del libro de texto, al iniciar o finalizar un experimento, al visitar el museo de la localidad o al establecer un debate acerca de un tema de interés para el grupo de estudiantes, entre otros.

Su utilización eleva el papel y la independencia del alumno en el proceso, digamos por ejemplo, al leer una obra literaria podría orientarse que elabore preguntas acerca de lo leído, en función de las ideas principales y las secundarias, con relación a los personajes, etc.

El procedimiento parte de que el estudiante interiorice mediante la práctica con el contenido de enseñanza, los aspectos que le permiten determinar qué y cómo preguntar acerca de algo, y que lo llevarán a:

S   Interesarse en aprender al observar, escuchar o leer con aten­ción la información acerca de lo que estudia.

S   Identificar qué es lo que estudia.

S   Dirigir la atención mediante sus preguntas a la búsqueda de la información sobre lo que se estudia a partir de pensar qué se conoce y qué falta por conocer.

Las preguntas deben estimularlo a analizar cómo es lo que estudia (sus características, sus nexos), por qué es así (sus causas) y para qué es (su utilidad e importancia), lo que permite precisar las ideas o las características esenciales y las secundarias.

S   Elaborar preguntas que demuestren que se conoce lo esencial del contenido estudiado o que no se ha interiorizado o es necesario buscarlo, para lo que se puede apoyar en: 

Cuadro de texto: ¿Qué es...?, ¿Cómo es...?, ¿Por   qué es...?, 
       ¿Para qué es...?, ¿Cuando...?, ¿Donde...?,     
        ¿Cuánto...?, ¿Cuál es...?, ¿Y si...?

 

 

Cuadro de texto:  ¿?      

    ¿?

Es preciso que el alumno se apropie de estas formas de preguntar y que reconozca que le ayudan a extraer los elementos del conocimiento en lo que estudia, siendo aplicables a todas las asignaturas y en su vida personal, además de que estimularán su pensamiento y a "aprender mucho más y mejor".

El alumno debe comprender que al preguntarse ¿qué es?,  persi­gue llegar al conocimiento de esencia, es decir, qué hace que "esto sea eso y no otra cosa", cuáles son sus vínculos, nexos y relaciones.

Cuando se pregunta ¿cómo es?, busca el contenido, o sea, los elementos que conforman el "objeto" acerca del cual se pregunta, sus características o propiedades, los vínculos externos o internos, distinguir el todo y sus partes.

Cuando se pregunte ¿por qué?, se interesa por las causas y las consecuencias, en lo que le ayudará el conocimiento de lo esen­cial.

La pregunta ¿para qué?, lo induce a valorar la utilidad o la importancia que tiene lo que estudia para la naturaleza sociedad y para sí mismo.

La pregunta ¿y si...? favorece la estimulación del alumno por la búsqueda de lo desconocido, por la reflexión, el planteamiento hipotético y la creación. Es muy recomendable estimular su utilización por parte de los alumnos.

S   Análisis individual y colectivo de lo realizado, planteamiento de las preguntas y análisis de sus respuestas. Valoración y control de lo realizado.

Esta exigencia presupone inicialmente un autocontrol de las preguntas elaboradas y posteriormente su análisis colectivo, valorando y controlando la "calidad" de las preguntas y las respuestas. En este caso, el maestro podrá seleccionar diferentes vías, solicitar a unos estudiantes sus preguntas a otros sus respues­tas, a otros ambas cuestiones, entre otras formas.

En cualquier momento que se aplique el procedimiento se debe partir de que el alumno observe o escuche atentamente o se informe acerca de lo que va a preguntar, dando un tiempo prudencial para la meditación individual. En niños pequeños se puede controlar la impulsividad para expresar antes de tiempo las preguntas elaboradas, utilizando la frase: ¡ POR FAVOR, DËJENME PENSAR ! la cual se retoma tantas veces como sea necesario, hasta lograr la atención en la tarea.

 

 

 

La búsqueda de las características por parte del alumno, le facilita conocer cómo es lo que estudia, a partir de la observación, la descripción, la comparación, entre otros procedimientos y poder determinar sus características, cualidades o propiedades generales y particulares, precisar las esenciales y aquellas que posibilitan junto a lo esencial, la identificación del concepto, en sus diferentes formas de presentación. El alumno debe:

 

 

 

 

 

 

 Este procedimiento conlleva al análisis de los objetos, hechos, fenómenos, procesos naturales o sociales de forma integral, valorando sus vínculos, nexos y relaciones, fortaleciendo la aplicación de los procesos lógicos del pensamiento y la independencia cognoscitiva, si se logra que el alumno:

S   Observe los objetos, hechos, fenómenos o procesos que estudia:

Inicialmente debe orientarse en que va a observar un objeto, hecho o fenómeno que puede existir en diferentes formas en la naturaleza o en la sociedad y que debe encontrar en ellos sus características (las cualidades, propiedades o rasgos que poseen) y distinguir entre todas ellas las generales (las comunes en todos los objetos), las particulares (son las específicas del objeto que se estudia) y las esenciales ( las que hacen que el objeto sea lo que es y no otra cosa).

Esta observación implica la búsqueda independiente de las características.

S   Describa de forma independiente lo observado, lo que le exige que anote las características que observe y posteriormente las comunique oralmente.

S   Confronte colectivamente las características encontradas por los diferentes alumnos.

A partir de lo realizado por los alumnos de forma independiente, el profesor puede apoyarse en el pizarrón u otro medio auxiliar para anotar los diferentes datos, de forma que queden visibles las características encontradas y se facilite el análisis y discusión colectiva para su clasificación posterior.

S   Compare las características descritas.

Previo a esta exigencia, si se estudia un solo objeto, se debe comparar con otros casos particulares, de modo de poder tener elementos para extraer las características generales y parti­culares y compararlas. Por ejemplo si se estudia la flor, para llegar a lo esencial de este concepto se deben observar diferen­tes tipos de flores.

S   A partir de las características encontradas, determine las generales y las particulares, a partir de su comparación. Poste­riormente  precise las esenciales.

Para determinar las características esenciales, puede apoyarse en el procedimiento de sustitución de cualidades para hallar aquella que hace que el objeto sea lo que es y no otra cosa. Este procedimiento consiste en sustituir la cualidad esencial por otra que hace que sea otra cosa y no lo que es, por ejemplo, si sustituimos las estructuras reproductoras de una flor por raíces, ¿seguirá siendo flor? 

S   Se autocontrole y valore colectivamente  lo realizado.

Lo explicado hasta aquí es muy efectivo, sobre todo, si se trabaja con los alumnos desde los primeros grados.

Con este procedimiento el alumno llega al conocimiento de las características y a los elementos que necesita para operar con el mismo y obtiene aspectos para posteriormente generalizar y llegar a la definición del concepto, a la vez de distinguir en casos particulares, la esencia de lo que estudia, lo necesario y suficiente para poderlo aplicar a nuevas situaciones, estimulando así una actividad intelectual desarrolladora y creativa.

Desde el punto de vista de la formación de valores y convicciones, este procedimiento permite al alumno comprender la esencia de la postura asumida por una figura histórica o un personaje de una obra literaria, distinguir en estos casos lo particular o anecdótico, de lo esencial, lo que lo lleva a comprender las causas y destacarlas de las consecuencias, y le ayuda a la toma de posición fundamentada, en las diferentes actividades escolares, y en la vida en general.

 

 

Consiste en la observación y descripción guiada de objetos, modelos o representaciones de hechos, fenómenos o procesos naturales o sociales, responde a cómo es o son estos.

Este procedimiento propicia la búsqueda del conocimiento por el alumno, y facilita  que observar se convierta en un acto consciente, que permita no sólo ver, sino "ver inteligentemente", además de comprender la impor­tancia de observar y describir para toda actividad humana y como punto de partida en la asimilación de conceptos, generalizacio­nes, juicios, entre otros.

El propósito principal de este procedimiento es que mediante la observación se conozca cómo es lo que se estudia, por lo cual se complementa con la descripción. A los efectos de lograr una "observación más precisa", se controla la calidad de lo realizado mediante la descripción oral o por escrito, lo que contribuye, además, a perfeccionar en los alumnos estas formas de expresión. Requiere que el alumno:

 

 

 

 

 

 

 

 

Inicialmente se requiere que los alumnos se motiven hacia la necesidad de realizar observaciones y descripciones adecuadas, para poder estudiar mucho mejor o conocer todo lo que los rodea. Esto puede llevar a precisar que:

Observar, permite conocer cómo son los objetos, hechos, fenómenos o procesos. Es decir, cales son sus caracterís­ticas. Constituye la forma superior de la percepción visual.  

Describir, es enumerar, plantear o detallar lo que se observa.

S   Dirigir su atención concretamente a cómo es lo que observa: al todo, a las partes y a las relaciones entre las partes.

Este requerimiento lleva al estudiante a partir de apreciar el "todo" a "separarlo" en sus partes, operando a un plano concreto sensible con el objeto de conocimiento, sin que el docente tenga necesariamente que exigirle en este momento, que describa lo observado, pero si sugerirle que reflexione acerca de ¿Qué conoce acerca de lo que va a observar? y ¿Qué le falta por conocer acerca de lo que observa?.

El maestro sugerirá que el estudiante observe atendiendo no solo a características externas

(color, forma, apariencia), sino también a las internas (composición, estructura).  Además, que puntualice tanto los aspectos cualitativos, como los cuantitati­vos.

En este aspecto el alumno debe llegar a establecer relaciones entre el todo y las partes, lo que le permite profundizar en su observación e ir a "buscar" características que apoyándose en otros procedimientos, le ayuden a establecer la correspondencia entre el objeto, el hecho o el proceso y su esencia y distinguir qué característica hace que sea lo que sea lo que es y no otra cosa.

También este procedimiento puede facilitar el aprender a realizar observaciones de lo que ocurre de manera inmediata, al apreciar objetos o hechos naturales y observaciones de lo mediato, al estudiar fenómenos o procesos; lo que contribuye a formar en los alumnos un "pensamiento reflexivo", que los conduzca a plantear proposiciones y a realizar inferencias.

S   Preguntarse  por qué y el para qué de lo observado:

Si bien el propósito inicial de este procedimiento es que el alumno reconozca cómo es el objeto, hecho, fenómeno o proceso que estudia, se propone que este pueda llegarse a preguntar el por qué (la causa) y el para qué (la utilidad e importancia), con el objetivo que pueda vincular el contenido, valorarlo y así adqui­rir para él un sentido personal y lo que representa para la naturaleza y la sociedad.

Si se tiene en cuenta esta exigencia, se estará ayudando a los estudiantes para que puedan llegar a establecer relaciones causales, es decir, relacionar la causa y el efecto a partir de lo observado. Por ejemplo, si se observa una representación gráfica del ciclo del agua en la naturaleza, tendrá que atender a ¿Por qué se producen los distintos cambios de estado del agua, en cada etapa?; al observar una película que se refiera a un hecho científico, preguntarse: ¿por qué ocurrió?, ¿qué rela­ción tiene con otros hechos que se produjeron posteriormente?, al observar una planta, que la identifique de otra de la de su clase, preguntándose ¿por qué es helecho y no alga o planta con flores?, entre otras.

S   Describa de forma oral o escrita lo observado:

El alumno debe interiorizar que la forma en que sea capaz de describir, le permite conocer la "calidad" de su observación. El docente puede en sus inicios, orientar este aspecto, pero sin impedir la expresión de la individualidad y la independencia cognoscitiva.

Las descripciones se pueden apoyar en esquemas o dibujos auxiliares.

S   Valoración y control individual y colectivo de lo realizado:

En la exigencia planteada anteriormente, el maestro debe tener como principio básico, estimular la actividad colectiva, a partir del esfuerzo individual, en el análisis de las descrip­ciones. Además, promover en cada momento y al final formas de control y valoración colectivas, a partir del autocontrol y la autovalora­ción.

 

 

 

 

 

 

Sobre la base del conocimiento de las características, en particular de la esencia de un objeto, fenómeno, o proceso y de sus características generales que posibilitan su diferenciación entre otros, el alumno se representa e identifica esa esencia, compara y encuentra ejemplos del concepto que estudia. Ademes se motiva hacia la "búsqueda independiente" del conocimiento y lo ayuda a poder encontrar solución a problemas e hipótesis que se plantea.

 

 

 

 

 

 

 

 

Al inicio el alumno debe apropiarse de que ejemplificar es plantear ejemplos acerca de algo. Dados los propósitos de este procedimiento, se exige en su realización partir del conocimiento de las características esenciales. Además, se le debe motivar por la utilidad de "saber ejemplificar", no solo en la escuela, sino también en la vida practica, ya que ayuda a demostrar con ejemplos concretos o a ampliar o aplicar la información acerca de algo.

El procedimiento que se recomienda se apoya en que el alumno interiorice cómo ejemplificar, mediante su actividad (práctica, cognoscitiva y valorativa) concreta con el contenido de enseñanza, sobre la base de que:

S    Identifique qué  es lo que va a ejemplificar:

Si los alumnos comienzan observando o informándose acerca del "objeto" a ejemplificar, se ahorra tiempo y les evita el proceder por "ensayo‑error.

S    Determinar cómo es lo que se ejemplifica:

Es una exigencia que el alumno previamente se familiarice con determinar las características los objetos y su comparación, lo que favorece el  éxito, ver el todo, las partes, sus nexos y relaciones.

Primeramente debe determinar las características generales y particulares de lo que estudia, para llegar a precisar las esen­ciales. Esta exigencia podrá pasar al plano mental en cada estu­diante, una vez que interioricen el procedimiento.

S    "Buscar" los ejemplos, comparándolos y comprobando  si tienen las características esenciales:

En este sentido se estimular a que el alumno plantee ejemplos atendiendo no solo a características externas (color, textura, forma, etc.), sino también internas (composición, relación entre las partes, etc.), as como a características cuantitati­vas (tamaño, volumen, etc.). Los ejemplos deben llevar a pensar en los nexos, en las relaciones, que permiten agruparlas en una misma clase.

S    Plantear los ejemplos en forma oral o escrita, exponiendo los puntos de vista personales que los justifiquen, y autocontrolán­dose simultáneamente:

Los alumnos deben ser capaces de plantear ejemplos con exigencias crecientes de complejidad, ampliando as el rango de lo que exponen. Ejem­plo de este proceder es el plantear al alumno contraejemplos que no se correspondan con las características esenciales, para que él los identifique, es decir, que apliquen el conocimiento de la esencia, para identificar el error.

S    Valoración y control individual y colectivo de lo realizado:

Es necesario promover diversidad de formas de valoración y con­trol de la ejemplificación realizada y estimular el intercambio colectivo y el autocontrol. Así como propiciar la autorreflexión del alumno con relación a cómo ejemplifica.

Este procedimiento es de gran utilidad para revelar la esencia del contenido objeto de  estudio, puesto que ayuda a separar lo esencial de lo secundario, a partir del planteamiento al alumno de una situación contradictoria que tiene que resolver (contraejemplos). La búsqueda de la solución debe conducir a que el alumno llegue a las  propiedades esenciales del concepto, favorece el desarrollo en los alumnos del análisis, la síntesis, la comparación, la abstracción y la generalización. El alumno debe:

Cuadro de texto: S	Análisis y valoración independiente por parte del alumno de la situación planteada.
S	El alumno debe llegar a diferenciar las propiedades esenciales del concepto, que lo distinguen del contraejemplo, a partir del conocimiento que parte de su definición, ¿Qué es?
S	Análisis colectivo de lo valorado por cada alumno, en el cual se argumenten, discutan y se expliquen los diferentes puntos de vista.


 Este procedimiento se basa en plantear al alumno una situación a partir de una contradicción que tiene que resolver. Esta constituye una situación contraria a la que se analiza en el sentido que difiere del objeto de estudio, precisamente en lo esencial, en ello consiste el contraejemplo y el hecho de encontrar la solución lleva al alumno a la esencia del concepto que se estudia en ese momento.

S    Se requiere que el alumno observe el objeto o modelo a estudiar y analice sus características generales, apoyándose en la descripción oral o la representación gráfica.

S    La interrelación previa objeto-sujeto permite que se le plantee al alumno el contraejemplo, que debe suscitar en él la búsqueda de la solución al problema, comparando lo que estudia con el nuevo objeto, en este caso se pueden establecer los rasgos co­munes y luego las diferencias, estas últimas ayudan a establecer las propiedades esenciales del concepto y resolver la situación.

La aspiración máxima en el uso de este  procedimiento, es que el propio alumno llegue a plantearse la situación que de hecho le sirve de contraejemplo.

Otra vía de utilización de los contraejemplos y con el objetivo de reforzar el trabajo con la esencia, puede lograrse recurriendo a la búsqueda de la respuesta: Qué es un objeto que no le permite ser otro. Así por ejemplo en la búsqueda de la esencia del concepto hombre se les puede pedir a los alumnos que analicen, por ejemplo una situación como la siguiente: ¿Por qué el hombre es hombre y no chimpancé o perro?

 

 

 

 

 

Consiste en que el alumno a partir del análisis de problemáticas planteadas o que surjan durante la observación, refiera hipótesis o posibles soluciones a las mismas. Exige del mismo: